Hace cuatro años dio inicio en Estados Unidos una nueva serie titulada 'Prison Break', el argumento era simple y de lo más atrayante:
Michael Scofield tiene un plan para sacar a su hermano de la cárcel, ya que ha sido acusado de un crimen que no cometió.
Tan simple, pero a la vez tan sugerente y al principio la serie no causó un gran revuelo, no fue hasta mediados de temporada cuando todo el mundo estaba impaciente por la salida de un nuevo capítulo.
Lo que inicialmente iban a ser 13 capítulos, la serie se pensó como una maxi-serie, finalmente se vio convertida en una temporada completa de 22 capítulos. El canal FOX vio el filón de la serie y la renovó por un año más, pronto los guionistas demostraron que aunque no tuvieran que escapar de Fox River (qué tiempos aquellos…) los problemas no habían acabado para los protagonistas y nos introdujeron en una versión del 'Fugitivo' a lo grande, más los aciertos de la serie. Cuando todo el mundo apostaba por su final, FOX volvió a renovar la serie y fue cuando empezaron a cavar el hoyo de la serie.

La tercera temporada de la serie perdió ése sabor tan característico de la serie, los personajes y sus motivaciones no tenían motivo de ser y el ambiente de la nueva cárcel de Sona no ayudó. Tampoco fue buena la huelga de guionistas, ni la marca de Sarah Wayne Callies ya que muchos se vieron traicionados ante la 'muerte' de Sara Tancredi y es que pese a que no se tratara una historia de amor, Michael perdía la única motivación que tenía por salir de Sona. Las audiencias pasaron desapercibidas, pero eran lo bastante altas para que el canal encargara una cuarta temporada.