Disculpad el retraso con la reseña semanal… Pero no he tenido ocasión de ver el capítulo antes y no me arrepiento, porque así tendré que esperar menos para el martes porque me ha dejado con ganas de más.
La serie sigue en su nueva línea, ya no es lo mismo y blah, blah, blah… Pero eso no significa necesariamente que sea malo ya que si comparamos con el resto de series, nunca una temporada se parece a la anterior y es que es necesario que haya una evolución y esta cuarta temporada está cumpliendo con nota la evolución natural de la serie, la única pega es que tendría que haber acabado ya hace dos años pero vamos a ceñirnos en el capítulo.
Que el trío Mahone, Michael y Lincoln se hayan tenido que infiltrar en una reunión con un montón de policías ha sido uno de los momentos tensión del capítulo y más cuando un miembro del equipo de seguridad de la mujer del embajador reconoce a Linc, algo completamente comprensible teniendo en cuenta que Michael y Lincoln son parte importante o fueron importantes para La Compañía.
Otro momento a destacar es el reencuentro con T-Bag, que aunque corto es intenso y al parecer la rata callejera en esta temporada ha tomado el lugar de Michael con lo del libro de pájaros ya que está cumpliendo la misma función del tatuaje en las dos primeras temporadas.